Devocional Diario

Séfora... ¡Cuidado Con Tu Actitud!

Publicado por en en Devocional
  • Tamaño fuente: Mayor Menor
  • Visitas: 997
  • Suscribirse a las actualizaciones
  • Imprimir

 “Moisés convino en quedarse a vivir en casa de aquel hombre, quien le dio por esposa a su hija Séfora”. (Éxodo 2:21)

Cuando el Señor tiene preparado un plan especial para nuestras vidas, nos manda las personas adecuadas para acompañarnos en esa labor. Moisés lamentablemente se perdió esa oportunidad pues eligió a Séfora; una mujer madianita, de los pueblos que Dios había prohibido unirse.

Moisés pudo haber esperado una esposa de su propio pueblo, pero no lo hizo pecando gravemente; haciendo una componenda con una mujer no creyente, y absteniéndose de aplicar la marca del Pacto de Dios -la circuncisión- a su hijo. Como consecuencia, Moisés cayó gravemente enfermo e impedido por su enfermedad, Séfora se sintió obligada a ceder a los deseos de su esposo, de circuncidar a Eliezer, lo cual hizo con un pedernal afilado.

“Entonces Séfora tomó un pedernal afilado y cortó el prepucio de su hijo, y lo echó a sus pies, diciendo: A la verdad tú me eres un esposo de sangre” (Éxodo 4:25). ¡Lo echó a sus pies! Tal vez tú pienses !Qué falta de respeto! Esto es verdad, pero hermana, ¿no haces lo mismo cuando no quieres seguir la dirección del Señor a través de tu esposo y le dices: "Pues, bien, voy a hacerlo pero no estoy de acuerdo"? Y aunque no lo digas, lo piensas.

Cuidado con la actitud con que obedecemos los mandatos de Dios. El hombre es cabeza del hogar; no la mujer. Dios examina nuestro corazón, no solo nuestras acciones. El conoce nuestro corazón engañoso (Jer 17) y sabe si estamos haciendo las cosas para Él o no, así como nuestra intención.

Séfora no circuncidó a su hijo porque se arrepintió o tuviera el corazón quebrantado. Es evidente por el relato, que lo hace sólo para salvar la vida de su esposo. “A la verdad tú me eres un esposo de sangre”. Sin duda, éste es un lenguaje jactancioso y de amargura, no de un corazón contrito. Y tampoco sirvió esto para restaurar la relación entre ella y Moisés.

Moisés siguió su camino a Egipto aparentemente ¡SIN ELLA! Por largo tiempo Séfora se pierde las maravillas que hizo el Señor con Su pueblo. ¿Por qué no se quedó con su esposo?  En Éxodo 18:2 dice “Y tomó Jetro suegro de Moisés a Séfora la mujer de Moisés, después que él la envió”.  ¿Por qué la envió a donde su padre?  Pudiendo haberse quedado con Moisés, escogió irse de nuevo con su familia. Escogió su familia por encima de su esposo. Tiempo después, su padre la lleva junto con sus dos hijos de regreso a Moisés, y es lo último que sabemos de Séfora. Fin. Se acabó. No hay más mención de ella.

¿Y tú, qué? ¿Te has perdido las bendiciones de Dios por no apoyar a tu esposo, o al apoyarlo tu corazón en realidad no está con él en los asuntos de tu Padre Celestial? ¿Escoges lo que quieres de la Palabra de Dios para cumplir con lo que te parece? ¿Piensas que harás esto pero no lo otro porque estamos en tiempos modernos y ya eso otro era para otra época, que la Biblia está anticuada y no hay que seguir lo que Dios manda?

Como Maestras del Bien no debemos equivocarnos ni engañarnos. Lo que sembramos, eso vamos a segar y aún muchísimo más.

Oración: Señor, ayúdanos cada día a ser esas esposas idóneas que Tú quieres que seamos. Que al examinarnos, Tú encuentres en nosotras un corazón sujeto a nuestro marido como la iglesia a Cristo. En el nombre de Jesús, Amén.

Alabanza Sugerida: Humíllense En La Presencia Del Señor, Maranatha - http://www.youtube.com/watch?v=1aJSsCsA-rE

Keila Matos para Maestras del Bien ©2013 Derechos reservados www.maestrasdelbien.org

 

Last modified en
Calificar el artículo:

Comentarios